jueves, 16 de marzo de 2017

EGOISMO POSITIVO, MARATON DE BARCELONA 2017 by Yerroman

 
El pasado domingo después de una dilatada carrera deportiva como amateur de más de 10 años disputé mi octava maratón de asfalto en Barcelona y sabía a priori que sería la mejor. El domingo corrí con Egoísmo Positivo (www.egoismopositivo.com), entidad que nació hace un año y medio para integrar, a través del running, a personas discapacitadas en el mundo del deporte. Unos treinta corredores llevábamos siete sillas; Donovan, Raquel, Leila, Pilar, Jesús, Laia y Cristian.

Con esta maravillosa experiencia he descubierto que existen dos tipos de corredores y no me refiero a hacer marcas o a correr ultratrails o ironman como yo antes había hecho, me refiero a corredores que han corrido con Egoísmo Positivo o entidades similares o no.

El domingo descubrí por las calles de Barcelona corazones inmensos, gente muy bonita llenos de ilusiones, sonrisas, cariño y felicidad. La carrera fue una fiesta de 42 kilómetros por las calles de Barcelona llena de fuerza, emociones, sentimientos, garra, calor humano y alegría mientras bailábamos, tocábamos el silbato, reíamos y claro ¡corríamos una maratón!

Me acosté sin saber el tiempo que había hecho y sin embargo había sido la mejor carrera de mi vida e inmensamente feliz, un punto de inflexión en mi vida deportiva. Me di cuenta de lo egoísta que había sido hasta entonces y no me había dado cuenta, con qué poquito se puede hacer feliz a mucha gente porque todos somos iguales y tenemos que tener derecho a lo mismo.
 
Todo mi reconocimiento a Jesús Oliver y Alex Parreño fundadores de Egoísmo Positivo y toda su “marea negra”. En estos días inciertos y llenos de malas noticias Egoísmo Positivo es aire fresco para seguir creyendo en la calidad humana y en que entre todos es posible hacer un mundo mejor y con las mismas oportunidades para todos.
 

 

viernes, 27 de febrero de 2015

EL CORE by Gerard Panisello.


El Core, lo he descubierto gracias a la gente que me planifica mis entrenamientos de ciclismo, Outsider. Se trata de, con el propio peso, llevar a cabo ciertos ejercicios que nos ayuden a tonificar nuestro cuerpo. Son ejercicios explosivos pero muy completos. Totalmente recomendable como complemento a nuestros entrenos.

NOTAS:
  • Se realiza una serie completa (18 ejercicios) + la parte de Core por Segunda Vez (ejercicios del 1 al 8)
  • Descanso entre ejercicios 15''.
  • Tiempo aproximado de realización 30'.
  • Si los ejercicios se realizan de manera excesivamente fácil  se pueden incluir pesos adicionales como mancuernas de 1, 2 ó hasta 5 kg por brazo. Se especifica concretamente en qué ejercicios se podría utilizar carga. Si no se tienen mancuernas, se puede utilizar una botella de agua de 1 litro llena.
  • Terminar cada ejercicio pudiendo hacer 4 o 5 repeticiones más de las programadas. En función de esto, elegir las cargas adicionales.
  • Los ejercicios más problemáticos o menos conocidos tienen su explicación en vídeo, que apoya la descripción escrita.
  Comienzo de rutina con calentamiento articular:

5' para mover con cuidado todas las articulaciones de tu cuerpo: empieza de abajo a arriba: tobillos (arriba, abajo y laterales) - rodillas  (sólo flexión) - caderas (adelante y atrás) - codos (flexión) - muñecas (flexión) y cuello (movimiento de si y no y laterales con mucho cuidado) 


CORE


TREN INFERIOR Y TREN SUPERIOR

lunes, 12 de enero de 2015

ALEGRIAS EXTRAS EN MIS VIVENCIAS EN EL MUNDO DEL RUNNING by Ricardo

Día de celebración en mi vida runner. Hoy hace 10 años (28-12-2014) que cruce esa frontera ambigua entre correr y entrenar. Ya se sabe, entrenar en correr con un objetivo, el cual puede ir variando. En mi caso, el objetivo fue en su día mejorar mis tiempos en 10 km, media maratón y maratón. Hace ya años que esto se acabó. Edad, tiempo disponible y pocas ganas de machacarme demasiado, la verdad. Ahora corro para estar bien conmigo mismo. Este objetivo tan difuso abarca estar en forma, no acabar otra vez pesando 100 kg (tengo un problema evidente con la comida, me gusta demasiado), esperar salidas especiales con amigos, etc.

Mis vivencias runner empezaron con 23 años, allá por el 1989 (prehistoria). Lo compaginaba con natación, mi pasión de siempre hasta ese momento. Era un amor intermitente. Solía hacer entre 9 y 12 km, siempre al mismo ritmo y con zapatillas deportivas nada especializadas (cross training o tenis). Corría y punto. Uno de esos días en los que te encuentras bien hice 18 km sin acabar especialmente mal. Y recordé algo que había leído en prensa de no qué de media maratón. No estaba tan lejos, total 3 km más. Lo comenté con mi mujer y seguro que comentó en su trabajo, “mira el tonto de mi marido que se le ha ocurrido”. Pero como el mundo es muy pequeño, ella tiene un compañero forofo y estudioso del running, el cual le propuso si quería que me entrenase. Por supuesto acepté. A esta persona, Eduard Vallejo, le debo la pasión por el running. Me enseñó a alternar entrenos, hacer series, los ciclos de entreno de cara a una prueba, el mundo de las zapatillas para correr, vamos todo. Eduard tendrá siempre mi eterno agradecimiento. El primer día de estos entrenos empecé a apuntarme todo lo que hacía. Ese día fue el 29 de diciembre de 2004 y ese Excel dura hasta hoy.

Más abajo se puede observar las dos primeras líneas y las cuatro últimas del Excel y un resumen por años de los kilometrajes que suman un total de 13.742,5 km. Nada especial para muchos, pero la gracia es anotarlo y valorarlo. En estos totales se puede ver “mis miserias”. Años de lesiones en los que el kilometraje baja espectacularmente, años pletóricos o sencillamente años en los que por una razón o por otra me es muy difícil entrenar fuera del fin de semana, por ejemplo, este 2014.

Quiero agradecer y compartir el sentimiento de alegría que me inunda hoy con Eduard Vallejo, mis colegas runners de siempre del Sant Miquel, las nuevas amistades en el CorreCATagafo y por supuesto mi mujer e hijos tan pacientes con mi afición. ¡¡¡Gracias a todos!!!.

Y por muchos años que siga alimentando mi Excel con nuevas salidas.



jueves, 14 de agosto de 2014

SALUD Y DEPORTE by Yerroman


A todos nos preocupa nuestra salud y por desgracia no hay casi fin de semana en temporada alta (de diciembre a abril) que no acabe en desgracia por una muerte de un participante en una carrera. Esto seguramente se debe a dos hechos bajo mi punto de vista:

     1) Correr se ha convertido en el segundo deporte más practicado en el España entre adultos, según el último barómetro del CIS, el deporte más practicado es el ciclismo  (18%), seguido del 'running' (17%), la natación (16%) y el fútbol (15%). El aumento de la práctica del 'running' no sólo se ha producido en España, sino que es un fenómeno generalizado en Europa, donde ha vuelto a crecer tras el auge que ya vivió en los años ochenta del pasado siglo.


      2) Esta “moda” de correr de la que hemos comentado en otras ocasiones sobre todo se da a la entrada a la treintena y cuarentena de edad  suponiendo un cambio en los hábitos habituales y que puede significar pasar de dejar el tabaco y reducir los consumos de alcohol a realizar una maratón (42 k) en seis meses cuando el cuerpo no está preparado y nos dejamos llevar por falsas sensaciones de euforia al encontrarnos muy a gusto con nosotros mismos y poder hacer cosas que antes eran implanteables sin embargo estamos –sin saberlo o sin querer valorarlo- corriendo un riesgo coronario muy importante. Un dato 'curioso' en esta linea es como la edad media del corredor ha aumentado en los últimos treinta años, en la maratón de Barcelona del año 1980 la edad media del corredor era de 29 años y ahora de 41 años.

Por desgracia tal como esta ahora este deporte no eres “nadie” si en 6 meses no has hecho un maratón, en un año has bajado de tres horas o hecho una ultratrail o un ironman. Ya estamos enfrascados en la “marquitis” y los retos cuando hace unos años un corredor no se planteaba hacer una maratón al menos hasta que no habían pasado 3 o 4 años desde que empezaba a correr y siempre pensando en irse a más de 4 horas, había otro tipo de “respeto”, el que se ha perdido y que a veces por desgracia nos enseña donde están nuestros límites. 

Es fácil distinguir un corredor novel de uno experimentado, fíjate en los gadgets que lleva y el caso que los hace, un novel está más atento del reloj, necesita  conocer los ritmos y pulsaciones pensando que es el “arma” que no falla, cuando en verdad no es así, a los corredores más expertos no lo sueles ver a menudo con pulsometros ¿por qué? Conocen perfectamente su cuerpo y se guían de sus sensaciones, son muchos años trabajando unos parámetros que controlan de maravilla, han aprendido a “escuchar” su cuerpo.

Todos los años desde hace cuatro me hago periódicamente una prueba de esfuerzo, que complemento con una analítica de sangre, un electro (para descartar patologías cardíacas como arritmias) y un ecocardiograma (la valoración morfológica y funcional del corazón) ¿por qué lo hago cuando llevo más de 10 años entrenando y compitiendo regularmente? prevenir antes que lamentar, tengo una familia como vosotros.

Si tenéis mutua es muy fácil conseguir que te la cubran, visitas al cardiólogo y le explicas tu historial deportivo y el nivel de entrenos, le pides por prevención hacer un estudio con electro, eco y prueba de esfuerzo ante los casos que se dan de muertes súbitas, una vez te lo prescriben a pedir día y hora, en algunas mutuas no requiere ni autorización.

Una interesante opción es hacer la misma con gases, lo cual si tiene un coste que puede ir entre los 60 euros y los 250 euros depende donde la hagas, hacer la prueba con gases nos dará muchos más datos sobre el estado de forma y de salud del corredor; sus posibles contraindicaciones al ejercicio, su potencial, su capacidad física, su nivel de entrenamiento y sus posibilidades en la competición. A nivel de entrenamiento te dan las pautas de cómo debes entrenar para obtener el mayor rendimiento al mismo esfuerzo y te informa de las frecuencias cardíacas a las cuales debes realizar los diferentes tipos de entrenamiento: los rodajes lentos, los rápidos, las repeticiones largas o cortas, etc.

Para realizar la misma hay que llegar descansado, por lo que se aconseja a los corredores que descansen o entrenen muy suave durante las 24 horas previas. Y si os estáis medicando, se debe suprimir cualquier toma el día anterior para no falsear el resultado final.

CÓMO SE REALIZA
Sobre una cinta que incrementa progresivamente la velocidad, hasta que la resistencia del atleta llega al agotamiento. El esfuerzo se controla con una mascarilla que mide continuamente el oxígeno y el anhídrido carbónico. Al corredor se le colocan una serie de electrodos en diferentes partes del cuerpo para registrar su actividad cardiaca. Por el intercambio de oxígeno y anhídrido carbónico, que se miden directamente y combinándolo con el ritmo cardiaco, se determinan los umbrales. Estos son valores numéricos que se calculan por la medida del consumo de oxígeno. En relación a estos últimos se marcan unas frecuencias cardiacas individuales que determinan los umbrales.

UMBRALES
El Umbral Aeróbico ó Vt1 es el primer umbral, nos marca los parámetros hasta los cuales el corredor entrena aeróbicamente. Se refiere a las frecuencias cardiacas y ritmos de carrera a los que se entrena rodando. El Umbral Anaeróbico ó Vt2 es el segundo umbral, nos marca los parámetros desde los que el corredor trabaja anaeróbicamente. Se refiere a las frecuencias cardiacas y ritmos de carrera a los que se entrena haciendo series.

VO2 MAX
El consumo máximo de oxígeno (VO2 max) se mide en litros de oxígeno por minuto. También se mide el VO2 max relativo: en proporción al peso corporal; es en mililitros por kilogramo y minuto. El mejor indicador del estado de forma y la capacidad global de una persona para practicar ejercicios aeróbicos. El VO2 máx. nos indica la cantidad máxima de oxígeno que nuestro organismo puede transportar en un minuto y se mide en litros por minuto.

Desde mi punto de vista
 creo que lo deberían hacer todos los corredores cuando empiezan a entrenar/correr y los habituales, cada cierto tiempo, para evitar riesgo y controlar mejor sus entrenamientos. Siempre será de gran ayuda y muy útil. Sobre todo a nivel de salud, pues las pruebas de esfuerzo nos informan del comportamiento del corazón durante el ejercicio, si existe alteración evidente es un método ideal para su detección. Pero serán las ecocardiografías y las resonancias magnéticas las que ofrezcan datos más fiables y precisos para llegar a un diagnóstico más acertado. Inicialmente recomendaría una prueba sin gases pero a medio largo plazo una con gases dirigida a mejorar rendimiento u optimizar los entrenamientos, permitiendo calcular el consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.).


Ya paralelamente empieza a ser una buena práctica que ciertas pruebas de ultra distancia en trail o triatlón exigen a la hora de inscribirte un certificado médico de estar preparado para la misma, esperemos que esta buena práctica se ponga de “moda” aunque por desgracia suponga un gasto más para el corredor sino tiene una Mutua y un negocio más para el ‘universo running’ y que seguro que a medio y largo plazo por la masificación acabará perdiendo el rigor que realmente se requiere para dejar fuera a corredores con anomalías y patologías que pongan en riesgo su salud por ponerse un dorsal.

En contraste con lo expuesto hasta ahora también me he encontrado a un cardiólogo deportivo que corre maratones y con asiduidad que me contó que para corredores experimentados –con más de 7 años de práctica continuada y periódica- estas pruebas no aportan nada porque el corredor ya conoce perfectamente su cuerpo y corre por sensaciones y si ya no le ha pasado ninguna deficiencia cardíaca es prácticamente imposible que le ocurre y el estudio solo nos dará resultados para mejorar el rendimiento e incluso para saber si estás bien entrenado, si planificas bien o padeces de sobreentreno. Luego cuando se despidió de mi me dijo que él “juraría” que eso nunca me lo había comentado porque se echaba piedras sobre su propio tejado. 

Esta claro que para gustos los colores pero como dice el refrán "la salud no es conocida hasta que es perdida".

martes, 3 de junio de 2014

SUMMITS OF MY LIVE. REFLEXIONES PERSONALES by Ricardo


El pasado 19 de mayo tuvimos la suerte de ver en TV3 “Deixa’m viure,” la segunda película de las aventuras de Kilian Jornet en su particular “Summits of my life”.
Nadie podrá negar que lo que vimos en sencillamente espectacular,  increíble, impresionante, etc. Ya lo es en sí como puro documental de paisajes montañeros, pero si le añades el aspecto deportivo, se te acaban los calificativos.
En la subida al Monte Elbrus, lo que más me impactó son las relaciones humanas que trascienden la pura competición deportiva. Se me partió el corazón ver a dos deportistas de élite compartir el triunfo.
Obviamente, lo más impactante es el record de subida y bajada al Cervino. En mis últimas vacaciones en Italia, hace dos años, estuve por la zona, concretamente en la población de salida, Breuil-Cervinia. La visión del Cervino es espectacular. En mi opinión, mucho más potente que desde el lado suizo en Zermatt. Ni en pintura te puedes imaginar que alguien pueda subir y bajar en menos de tres horas. Pero es que ver a Kilian grimpar y escalar hacia la cumbre a la velocidad que lo hace es algo increíble. Los calificativos se  acaban para describir la bajada/patinaje por una cresta que no parece tener más de medio metro, cubierta parcialmente de hielo/nieve, con caídas considerables ambos lados.
Obviamente Kilian Jornet es un portento, pero ………. basta ya de tanto “jabón”.
¿Alguna crítica? Si, por supuesto. Voy a dar un punto de vista absolutamente personal, en el que a buen seguro, mucha gente no estará de acuerdo.
No voy a criticar a Kilian Jornet, si no al seguimiento que se hace de él en los medios de comunicación. Lo que me quejo es que desde los medios de comunicación, y seguramente sin pretenderlo, se banaliza lo que hace, parece que puede hacerlo cualquiera. No, cualquiera no puede hacer cualquier cosa sin unas condiciones físicas, algunas de ellas innatas y la mayoría de ellas adquiridas a base de experiencia (entrenos),  sin olvidar dosis importantes de “seny” y paciencia. Algo que no encaja en el mundo de posesión y prisas (lo queremos todo y ya) y de paso si se lo podemos pasar por la cara a nuestro cuñado, vecino o compañero de trabajo mucho mejor (¡¡eh, que tengo cuarenta y pico años, pero estoy hecho un chaval!!).
Y lo dicho vale también, para maratones, ultras, corriendo o en bici, ascensioness a ochomiles, etc. Todavía recuerdo un artículo de la revista National Geographic del año pasado sobre masificación en el Everest. La caravana humana haciendo cola para superar el segundo escalón o escalón Hillary a unos 200 metros de la cumbre era espeluznante. Personas sin experiencia previa de años en montaña, pagan para que literalmente les suban a un lugar de casi 9000 metros. Y creo que no tienen claro que se están jugando la vida.
¿Somos realmente conscientes todos de lo que estamos haciendo?
Muchísimas veces lo dudo.

martes, 18 de marzo de 2014

SENTIRSE CORREDOR by Carles



¿Qué es lo que nos lleva a correr? 

Seguramente esta pregunta, nos la habremos efectuado muchos runners, en más de una ocasión.

Cada uno conocerá su propia razón, motivo o causa. Y porqué en un momento determinado de su vida, se adentró voluntariamente en el quizás incomprendido mundo del running y trail popular.

Hoy en día se habla de ello como de una tendencia, quizás hasta de un posible modo de rebeldía social, que choca frontalmente con una sociedad escasa en valores, que precisamente busca que los individuos se muevan, si... pero a través de las redes sociales y preferiblemente desde el sofá de su casa, evitando el esfuerzo. 

Algunos desde pequeños hemos asociado el correr como algo natural, salir a comprar el pan o el paquete de harina que te encargaba la abuela, implicaba hacerlo corriendo, qué sentido tenia bajar a la calle andando cuando se podía correr, e ir más rápido!

Sin embargo no podemos pretender que todas las personas tengan nuestra especial visión de la vida, cuántas veces hemos escuchado comentarios del tipo...

- Quita, quita...eso de correr y madrugar no va demasiado conmigo.
- Uf!...si hay que andar o correr, yo paso.
- Mi entreno es con la Play y cubata en mano, claro.
- ¿Quién te persigue? ja,ja,ja...
 
Hoy en día es normal ver a un tropel de corredores que se mueven a todas horas por la ciudad, fluyen runners en todos los sentidos, cada uno a lo suyo y los transeúntes lo asimilan con la misma naturalidad con la que coexisten ciclistas, coches y motocicletas a su alrededor.
 
Qué lejos nos quedan aquellos tiempos, en que los niños con risotadas incluidas, nos marcaban el paso, en plan compás militar (UN, DOS...UN, DOS !) cuando salíamos los primeros grupos de corredores a entrenar (casi como furtivos) por nuestros barrios o ciudades...¡cuanta incomprensión!
 
En los pueblos todavía no se ha producido esta normalización. Muchos lugareños aún se extrañan de ver a sujetos equipados con prendas técnicas multi-color, y lo peor...algunos con mallas!  que deambulan entre senderos y caminos. Más de un agricultor ha tenido que sujetar bien el volante de su tractor, para no caerse a la acequia, al seguir con la mirada, a ese "extraterrestre" que se pierde entre sus campos -Ya te cansarás - deben de pensar, y es que en el fondo nuestra actividad estará vista por ellos como algo irracional, agotador y posiblemente hasta insano.
 
Correr implica esfuerzo, claro está, y para ello, aparte de unas buenas piernas y mejor corazón, lo que resulta fundamental es tener determinación y constancia. Los inicios en nuestro mundillo pueden llegar a ser frustrantes, algunos tirarán la toalla a las primeras de cambio, otros buscarán fórmulas de ocio en las que se sentirán más cómodos y relajados. Es normal ver a muchos ciclo-turistas que van de cháchara, salida tranquila, algo de deporte y un buen desayuno, ¡sí señor!.
 
Pero la persona que busca algo más que esa simple actividad quema-grasas, acabará inevitablemente atrapada al sentirse corredor.
 
El proceso normal debe ser el del aprendizaje, y si se quiere competir, los resultados ya llegarán... los que llevamos años desgastando las zapatillas sabemos perfectamente que aquí nadie regala nada, si quieres marcas...lucha por ellas, madruga, pasa frío y calor, entrena de forma progresiva y constante, acumula semanas, meses y años de esfuerzo y sudor... pero no pretendas acabar una maratón simplemente porque has sido capaz de completar "la gesta" de correr más de 45 minutos seguidos. ¡Cabeza señores!, cabeza y oficio.
 
La mejora llegará, sin prisas, hay que darle tiempo, la constancia suele dar sus frutos, y de no ser así... ¡pues a disfrutar entre amigos!  ¡qué demonios! en el fondo de eso se trata. Con el  tiempo las marcas, pasarán a ser historia, el factor edad y las implacables lesiones nos llevarán a una nueva realidad en la que intentaremos mantener con dignidad, cierta regularidad, y supongo que nos contentaremos con seguir disfrutando, al sentirnos corredores plenos a otro nivel.
 
Pongo como ejemplo al conocido periodista Arcadi Alibés, reconocido maratoniano (+ de 100 en sus piernas) con una mejor marca de 2.53.06h, que ha entendido perfectamente el juego de saber envejecer disfrutando de las pruebas, a sabiendas de que sus cronos serán muy distintos a los de hace un par de lustros.
 
Su experiencia, sus ganas y entusiasmo le siguen estimulando para seguir adelante, sumando pruebas a su ya importante y dilatado curriculum.
 
Qué importan sus marcas actuales, no tiene nada que demostrar, la virtud consiste en acabar y sentirse pleno con el esfuerzo realizado.
 
En competición, (y tal vez a todos nos ha pasado), nos hemos quedado sorprendidos, al ver a ese señor/ra de avanzada edad que aparece de pronto a nuestro lado, luchando y disfrutando a la vez. Esa es la clave y es ahí dónde le das sentido a todo esto.
 
La fortaleza mental debe superar a la de nuestras nuestras piernas...debemos estar preparados para afrontar lesiones, épocas en que no salen las cosas y problemas personales. Aquí toca SIEMPRE levantarse. Pensando que tras un duro invierno, siempre llega la espléndida primavera y tras esta, de nuevo un tórrido verano, la forma física óptima es transitoria y buscarla de forma continuada puede resultar estéril. Para seguir creciendo a veces hay que saber decrecer...
 
Como corredores la motivación y el esfuerzo personal no deben de faltarnos jamás, tengamos la edad que tengamos, aquí después cada uno sacará sus propias conclusiones y sus recompensas, compita o no. Pero lo fundamental es y será, sentirse corredor.

lunes, 3 de febrero de 2014

RUNNING & MUSIC by Ricardo


2º artículo de la serie “Ricardo y sus paridas”. ¿No queríais caldo? ¡¡Pues toma dos tazas!!

Corriendo, siempre corriendo, pero ¿eres de los que te gusta correr con música? ¿sí? ¿no? ¿Por qué? ¿Qué tipo de música? ¿Con qué gadget la escuchas? ¿La escuchas siempre? ¿Sólo en ocasiones?. Muchas preguntas para variar. Vayamos al ataque.

Mucha gente corre con música. Confieso que yo soy de los que habitualmente corre SIN música.  Toda una declaración de intenciones (alguien se preguntará para que escribo este artículo). No obstante, también, he corrido con ella en algunos momentos.

Vamos allá. Empezamos por ventajas e inconvenientes de correr con música.

Ventajas:

1. Motivación: Vamos, que escuchar según qué tipo de música “te pone”, te da “ese algo” potente. Cada uno tiene sus canciones preferidas que “te ponen”. En mi caso tengo dos: “Personal Jesus” de Depeche Mode (ohhhhhh……) y la mítica “Carros de Fuego” de Vangelis. Sobre todo con la primera me acelero, tanto mental como físicamente, y empiezo a ser el “hazmerreir” del resto de runners.

2. Entretenimiento básico: Yo le llamo pasar el tiempo. Música para rodajes, a partir de la hora.  Bruce Springteen y U2. Esto es lo que básicamente suelo o mejor solía escuchar (ya explicaré luego porqué). 

3. Abstracción de la realidad: Para esto nada mejor que música clásica tipo “Bach” o “Vivaldi”. Correr a primera hora de la mañana, cuando empieza a salir el sol y escuchando nada más, repito, nada más que Vivaldi, es…

Inconvenientes:

1. Seguridad: Normalmente somos runners urbanitas. Escuchar música nos puede distraer de otros ruidos convenientes de reconocer: frenazos de coches, acelerones de motos, gritos de la gente, etc. En una ciudad no es muy recomendable abstraerse demasiado de la realidad.

2. La llamada de la naturaleza: ¡¡Que bucólico!! ¿A qué me refiero? Correr en primavera por la montaña, a primera hora de la mañana, oliendo a humedad, canto de los pájaros y… ¿te lo vas a perder? ¡¡A tomar por c…. la música!! Verano a primera hora de la mañana, o última de la tarde, rodando a la orilla del mar, repicar de las olas, tranquilidad absoluta, y tú ¿con los cascos puestos?


Y de gadgets ¿cómo vamos?

Aquí los móviles, smartphones o similares arrasan. La práctica totalidad de lo que se ve por la calle es esto, convenientemente sujeto con el brazalete de turno. Hay que reconocer que matas dos pájaros de un tiro. Aunque también es un poco triste ver a alguien corriendo y hablando por el móvil, a no ser que se tome demasiado en serio lo de que el ritmo de las tiradas largas ha de ser el que te permite correr y hablar sin perder el aliento.

En la categoría de la manzana (Apple) tenemos la serie Ipod (itouch, nano, suffle). Yo tengo un “Suffle”.
Aunque, si eres un poco “friki” siempre puedes correr con el sempiterno walkman a la cintura. La verdad es que ya hace tiempo que no veo a nadie con walkman. Debe ser porque en las gasolineras han dejado de vender cassettes.

Ahora toca hablar de mí. Personalmente suelo correr SIN música. Para mi impera el factor seguridad y la llamada de la naturaleza. No obstante, en los entrenos para mi 2ª maratón lo hice con música. ¿Por qué? Me tocaba correr la maratón en solitario y pensé que 4 horas corriendo se me iban a hacer muy, pero que muy pesadas y un poco de música me haría compañía.  Para acostumbrarme a esa sensación nueva para mí, los entrenos fueron básicamente musicales. Aún de vez en cuando me pongo el “suffle”, pero no demasiado, como dice el dicho “de carbassa amb poca n’hi ha massa”.

Y ahora que espero gustosamente comentarios al artículo, no se diga que “El diván del atleta” es un blog aburrido.

lunes, 16 de diciembre de 2013

QUE LA CAMISETA TE ACOMPAÑE by Carles


En épocas pasadas una simple camiseta blanca con una franja naranja horizontal a la altura del pecho, se convirtió en el estandarte de batalla para un grupo de chicos que se aventuraban en el mundo del atletismo en pista. Defendíamos los colores de la Joventut Àtletica de L’Hospitalet  y llevarla implicaba muchas cosas, evidentemente era el nexo de unión entre todos los componentes, más allá de la personalidad de cada uno de los integrantes (vaya joyas teníamos... Heavys, Rockers, Tecnos... estamos hablando de los 80’s, claro, y esa década de por si ya daría para escribir otro artículo musical en paralelo)  pero en la pista todos nos convertíamos en embajadores de nuestro club y ciudad y por tanto el compromiso estaba más que asegurado.

Ver correr a tus compañeros, disfrutar de sus éxitos o animarlos tras un fracaso, formaba parte de nuestro día a día. Y aunque en los entrenos, velocistas y fondistas llevábamos cargas de trabajo distintas, y quizás hasta cierto pique, todo eso quedaba olvidado el día de la competición, donde imperaba un espíritu de “germanor” total, aplicable también hacia los otros clubs allí presentes.

Cada Sábado por la tarde y tras un refrigerio suave al mediodía (vamos el lunch de hoy en día), nos dirigíamos al estadi Joan Serrahima con un nudo de nervios en el estómago, para representar dignamente a nuestro club, intentando al término de la temporada salvar la categoría o conseguir los puntos necesarios para ascender a esa ilusionante segunda división catalana. Precisamente conseguir esos puntos se convertía en un objetivo que escondía una arma de doble filo,... cuantas veces me había tocado correr un 400 lisos, para salir minutos más tarde en una serie de 200, supliendo a algún compañero lesionado o por el motivo que fuera, ausente.

El precio a pagar estaba claro, flojera en las piernas corriendo en la segunda prueba... y algún que otro ligero mareo tras el esfuerzo, el honor propio y el de la camiseta estaban en juego y se hacía todo, bueno... casi todo por ella.

Ya trasladados a nuestros días me pregunto en multitud de ocasiones, ¿qué tendrán la camisetas?, para que muchos runners digamos que de una manera irresponsable se inscriban a “les curses” con el único fin de conseguirlas a buen precio, sabiendo perfectamente que el día de la prueba optarán por quedarse pegados a las sábanas o desayunando tranquilamente en el sofá, aun perjudicando a otros corredores que sí se hubieran inscrito para disfrutar de ese día, y haberse ganado con esfuerzo una buena marca y la merecida prenda. A todos nos ha pasado, una lesión repentina o un gripazo fulminante, nos han dejado fuera de una cursa y con la sensación de que esa camiseta, no ha podido ser ganada con los merecidos honores.

Existen casos que merecen ser destacados por su honestidad, nuestro compañero Ricardo guardó esa primera camiseta maratoniana (BCN 2010) en un cajón, dado que una fascitis plantar le impidió salir en la prueba y le dejó K.O durante un par de meses... él me decía... “no puedo ponérmela ni para entrenar, no me la he ganado” y es verdad, ... cumplió con creces su palabra. Eso sí, un año más tarde ya pudo recuperarla y darle vida en los entrenos y curses, cayeron en su haber las siguientes ediciones del 2011 y 2012. Evidentemente ahora ya la luce bien orgulloso.

Muchos domingos rodando por la Carretera de les Aigües (como no soy persona de escuchar música enlatada mientras corro) y cuando el ritmo me lo permite, me dedico como todo buen runner a intentar re-ordenar mis ideas y pensamientos ¿alguien lo ha conseguido alguna vez? contemplo paisajes, sitios, gente, personajes y analizo las cosas.  Una de ellas ha sido ver la clara necesidad que tienen muchos corredores de demostrar que días atrás han realizado y sufrido una prueba en concreto ( y cuanto más dura mejor claro), es normal tras una media maratón importante, ver esa misma camiseta repetida en multitud de runners, deambulando en todos los sentidos del circuito. Me imagino que lo hacemos todos, y debe ser una manera rápida de simbolizar mediante esa camiseta los kilómetros acumulados durante la preparación o directamente que otro corredor menos experto deduzca que se ha cruzado con otro que ha adquirido ya cierto nivel, no sé... deduzco que la cosa va por ahí.

Y hablando de cruzarnos con otros corredores, muchas veces se produce cierta sonrisa de complicidad al ver la coincidencia de camisetas  ¿También habremos desayunado lo mismo? - deberíamos de preguntarnos -. 

Entre maratonianos la cosa va a más, el saludo es obligado y suelen verse camisetas, ya con cierta solera, que el propietario sigue portando orgulloso pasados los años como el primer día, conocedor de completar en su momento la gesta de ser finisher en una maratón.

En una ocasión coincidimos tantos corredores con la chaquetilla verde de la Mitja de Granollers, que parecíamos una legión de duendes desatados, dispuestos a desforestar las pistas de Collserola, en los encuentros entre corredores ya no se producían sonrisas... directamente eran carcajadas y miradas diciendo... Ostias! pero es que nadie tiene otra chaqueta que ponerse!

En el mundo Trail sucede más de lo mismo, el corredor de montaña tiene que dejarse ver con esas camisetas más vistosas, en las que la estampación TRAIL, denota que el asfalto no interesa demasiado al usuario de la misma, un Buff o pañuelo en la cabeza ayudarán a darle la imagen definitiva y estereotipada de corredor de montaña.

En los previos a las salidas de cualquiera de las pruebas del calendario, es normal visualizar camisetas de la Matagalls-Montserrat, Burriac Atac, Cursa de l’Alba, y de todo tipo de Ultra Trails que nos indiquen visualmente y a modo de advertencia del posible potencial de otros corredores allí presentes.

En el mundo animal muchas especies utilizan los colores, para dar a conocer de su peligrosidad (avispas, etc), y creo que nosotros los corredores populares en cierto modo, (involuntariamente o no), acabamos imitando este efecto de advertencia. Llevar cierta camiseta puede aumentar el grado de confianza en uno mismo, y descolocar un poco a los demás, sin embargo será la propia prueba la que pondrá a cada uno en su lugar, no nos engañemos.

Curiosamente todo este código disuasorio de advertencia desaparece cuando nos “uniformamos” con nuestra camiseta del club, aquí el efecto es distinto, recuperamos el espíritu de equipo y los momentos previos a la salida nos sirven de encuentro y charla,  allí calibramos nuestras posibilidades de éxito e intentamos motivarnos todavía un poco más mediante las fotos de grupo con la pancarta.

Ahora son el resto de corredores, los que nos miran sorprendidos, no conocen nuestras marcas, y nuestra camiseta no refleja el curriculum runner de quien la viste (sólo entre nosotros conocemos realmente nuestras capacidades y aptitudes en la competición). Luego en la salida que cada uno siga al Drac según su ritmo y preparación, lo importante es el compromiso global con nuestros colores azules y anaranjados, eso sí,  siempre respetando al resto de corredores. 

Corredors de correCATagafo, dejaros de Red Bull, ¡esta camiseta sí que nos da alas!

lunes, 25 de noviembre de 2013

ENJOY RUNNING by Ricardo



Seguro que todos hemos corrido por algún lugar digno de recordar, ya sea por algún motivo o por otro: un paisaje precioso, alguna anécdota especial, hora intempestiva, etc.

Yo tengo la inmensa suerte de tener dos “jardines” por los que correr:

- Sant Cugat, la ciudad donde vivo. Collserola a mis pies. El recorrido de la “Torito Trail” (todo o en parte) suele ser mi ruta habitual. Eso sí compartido con mucha gente, especialmente el domingo.

- Pardines (Girona), donde tengo una pequeña casa para pasar los fines de semana, y donde voy menos veces de las que desearía y más que las que desearía mi mujer.  El Taga, Collada Verda y cualquier lugar de la Vall de Ribes son mis rutas habituales. Y por suerte, compartido con muy poca gente. Alguna vez bajo a Ripoll a hacer el recorrido de la Ruta de Ferro, antigua vía de tren entre Ripoll y Sant Joan de les Abadesses. Absolutamente recomendable, excepto si lo haces en invierno (he llegado a correr a -5 Cº).

Pero no me conformo con esto. Normalmente cuando voy de vacaciones o de fin de semana a algún lugar, en la maleta no faltan mis “zapas”. Allí donde esté hago mi  “salidita de rigor” a las 7:00, para no alterar el ritmo familiar.

De entre todas las salidas guardo un especial recuerdo de algunas de ellas:

- Los que tienen la “mala suerte” de conocerme saben que tengo una pasión: Italia. He ido tres veces de vacaciones con la familia y probablemente el verano de 2014 sea la cuarta. La segunda vez estuve en un pueblo de la Toscana, Certaldo, famoso por ser el lugar de nacimiento de Boccaccio y a unos 15 km del conocidísimo San Gimignano, el pueblo de los rascacielos medievales. Certaldo tiene un parque cerrado al tráfico, el Parco Colinare di Canonica, donde se puede correr por las típicas colinas toscanas, entre cipreses y campos de trigo. Increíbles paisajes. Es mi top en mi particular “enjoy running”.

- Toulouse (Francia). Fin de semana familiar para visitar La Cité de l’Espace. Recomendable, está a 4 horas de Barcelona. Salida a las 7:00 por los canales de Midi, pero por la parte llamémosle “humilde” de Toulouse. Prostitutas cerca del hotel, siguiendo por un barrio básicamente de magrebíes y algún tema más. No pienso hacer juicios de valor sobre lo que vi, pero la verdad, me impresionó.

- Típica salida de domingo con tirada larga de 30 kilómetros pre-maratón. Por razones familiares, para variar, empiezo el entreno a las 5:00. Si a las 5:00 (¡¡Estos galos están locos!!). Ruta: Sant Cugat-Rubí-Cerdanyola-Sant Cugat. Corriendo paralelamente a la riera de Rubí me voy cruzando con coches conducidos por gente joven que vuelven de su salida nocturna (¡¡Cómo está la “juventú”!! Torrente dixit, a propósito una de mis películas preferidas. Sí, soy así, lo reconozco). Sigo. Algunos me animaban, pero la mayoría se “choteaba” de mí. Así es la vida.

- Y ¿por qué cuento ahora todo esto? Porque esta semana añado otra. Por razones laborales he estado dos días en Madrid. Como siempre “zapas” en la maleta y a correr al Parque del Retiro a las 19:30, vamos de noche. Dos vueltas al parque, total 10 km. Hay que reconocer que el Parque del Retiro es grande, grande. Multitud de corredores. Lo que me sorprendió es ver que parece un gimnasio al aire libre. Gente haciendo Tai chi, Kick-boxing, patines en línea (música incluida), además de gente sencillamente paseando el perro. Quizás los que corréis por el Parc de la Ciutadella estéis más acostumbrados, pero para mí fue una deliciosa sorpresa.

Y podría seguir contando unas cuantas más salidas especiales.

La verdad es que para mí el running, además de fuente de salud (si exceptuamos unas cuantas lesiones) es una actividad lúdica que me permite relajarme, hacer amigos, en definitiva, disfrutar de la vida (¡¡Enjoy running!!).

Finalizo animando a cualquiera que lea este artículo personal a comentar sus “salidas más especiales”.
 
P.D. Este blog surge de una necesidad que tienen dos casi cincuentones (Carles y yo mismo) de contar a la humanidad sus sentimientos, ideas, absurdidades, etc., básicamente de nuestra común afición, pero también de cualquier aspecto del mundo que nos rodea. Somos gente abierta y tolerante. El blog está abierto a cualquiera que quiere contar algo sobre cualquier tema, sin restricciones de ningún tipo, siempre desde el respeto y tolerancia hacia los demás.

lunes, 21 de octubre de 2013

¿QUO VADIS, ZAPATILLAS RUNNER? by Carles


Tengo que reconocer que desde pequeño he sentido una especial fascinación por las zapatillas deportivas. Es por eso, que muchas veces entro en las tiendas especializadas para ver “in situ” las novedades que puedan interesarme o simplemente pararme para curiosear entre el amplio repertorio de modelos y sus variantes que nos ofrecen hoy en día los distintos fabricantes.

Esto me lleva a pensar, que las cosas no siempre fueron así, yo pertenezco a una generación que calzábamos zapatillas de loneta azul y suela de goma en blanco (eso si, con la franjita roja que evidenciaba su carácter deportivo) eran modelos estandarizados que se pluri-empleaban para todo, y hasta que no llegaron las primeras zapatillas de la marca de las 3 bandas, “las Victorias, Keds, etc” fueron las zapatillas económico-oficiales de todo niño de los 60’s.

Posteriormente en los años 70’s las zapatillas “de diseño” entraron como un soplo de aire fresco para todos nosotros, las utilizábamos para vestir y lo mismo servían para chutar un balón que para correr o encaramarse por las rocas, eran bonitas y no demasiado caras. Alguien podrá pensar... -pero si estas zapatillas hoy las venden como “vintage” y correr con ellas sin amortiguación y control de estabilidad resulta del todo imposible-... ya, pero es que veníamos de las Keds... eso si que era minimalismo (Barefoot, tan de moda desde hace 4 años).

Ya en los 80’s, y a mi modo de ver el primer fabricante que se preocupó realmente por el sufrimiento de nuestros pies y de paso de que los corredores empezáramos a tener claro que una zapatilla no debería servir para todo, fueron los finlandeses de Karhu, ellos inventaron- a muy buen precio- el concepto de colchón de aire, aunque a la par unos señores de Oregón (Nike) entendieron que bajo la nomenclatura “Air” iban a forrarse y comerse el mercado, (cosa que por cierto han conseguido, aunque no para bien). Los japoneses (Asics/Mizuno) también aportaron su granito de arena al presentar zapatillas con nuevos tipos de geles y muy evolucionadas, para contentar a su gran legión de maratonianos (modalidad de culto en ese país).

Todo este impulso tecnológico sirvió de caldo de cultivo para que desde 90’s, junto con una idea muy clara de culto al cuerpo, llegáramos al boom runner actual, todos los fabricantes apoyados por estrategias de marketing muy agresivas, han saturado el mercado con sus productos a la carta, la irrupción de otras modalidades como el trail y el triatlón han multiplicado la oferta, hoy en día, para escoger una zapatilla debemos estar “diplomados” en tecnicismos y otras gilipolleces varias... que si pisada neutra,  pies supinadores, control de pronación, zapatillas voladoras... tejidos transpirables, gore tex, etc... ante tal evolución muchos productos han adquirido un nuevo status “premium” ahora es normal encontrar zapatillas que se nos ofrecen con total naturalidad entre 150-170 euros. Y aunque cada uno disponga de su propia metodología para “agenciarse a buen precio” esas zapatillas que se consideran las escogidas (Tienda en liquidación, Wiggle, Outlets...) lo cierto es que los precios siguen resultando altos y más teniendo en cuenta que la mayoría de corredores solemos utilizar al menos 2 pares de zapatillas por temporada.

No entiendo hacia dónde nos lleva esta política de precios desorbitada, en EEUU y otros países, las zapatillas se venden un 25% más baratas, y aquí a base de aranceles y otros, acabamos sacando chispas de la cartera, pero... ¿acaso no estamos en crisis?.... no es normal que un modelo salga renovado cada 6 meses (saga Asics Nimbus por ejemplo) y que ello implique que su precio sea 15 Euros más caro, en base a esa nueva renovación. Ya pueden decir que han incorporado un nuevo sistema de estabilidad, o que han mejorado el componente de la goma, yo creo que ya no cuela... existe un boom runner y los fabricantes están creando su propia burbuja, y esta explotará, seguro, no falla, siempre acaba explotando.

A mi modo de ver, los precios tendrán que estabilizarse, todos conocemos los costes reales de producir en Asia, por eso resulta muy molesto ver que los precios de venta sean tan indecentes, queda claro que los fabricantes y los comercios quieran ganar muchos dolares, pero también deben entender que todo tiene un límite y que quizás convendría suavizar un poco el mercado para que las ventas no acaben cayendo en picado. Seamos coherentes, gastarse entre 80 ó 100 euros por un par de zapatillas, debería de ser el tope de esfuerzo económico que se le exija a nuestros ya castigados bolsillos, lo malo es que para ello a veces toca remover cielo y tierra hasta encontrar esas preciadas zapatillas, por eso me pregunto muchas veces

¿Quo Vadis, zapatillas runner...?